Todos los zapatos que he tenido
pisaron sus calles
Los vientos alisios
me han acariciado tristezas y alegrías
Todos mis primeros besos
buscaron los rincones de sus muros
Su mar asomaba cada mañana
a mis ojos aún dormidos
Desde sus orillas mi mirada
tantas veces abrió el camino al infinito
Cómo no amarla profundamente
Mi cálida ciudad
Mi ciudad
1 de noviembre de 2005
Guardado por Porsela a las 12:42 3 secretos
El discurso del Presidente
30 de octubre de 2005
¿Qué pasaba? Carcajadas estruendosas en el pabellón de afasia, precisamente cuando transmitían el discurso del Presidente. Habían mostrado todos tantos deseos de oír hablar al Presidente...
Allí estaba, el viejo Encantador, el Actor, con su retórica habitual, el histrionismo, el toque sentimental... y los pacientes riéndose a carcajadas convulsivas. Bueno, todos no: los había que parecían desconcertados, y otros como ofendidos, uno o dos parecían recelosos, pero la mayoría parecían estar divirtiéndose muchísimo. El Presidente conmovía, como siempre, a sus conciudadanos... pero los movía, al parecer, más que nada, a reírse. ¿Qué podían estar pensando los pacientes? ¿No le entenderían? ¿Le entenderían, quizás, demasiado bien?
Solía decirse de estos pacientes, que aunque inteligentes padecían la afasia global o receptiva más grave -la que incapacita para entender las palabras en cuanto tales-, que a pesar de eso entendían la mayor parte de lo que se les decía. A sus amistades, a sus parientes, a las enfermeras que los conocían bien, les resultaba difícil creer a veces que fuesen afásicos.
Esto se debía a que si les hablabas con naturalidad captaban una parte o la mayoría del significado. Y, naturalmente, uno habla «naturalmente».
En consecuencia, el neurólogo tenía que esforzarse muchísimo para demostrar su afasia, hablar y actuar no-naturalmente, para eliminar todas las claves extraverbales, el tono de voz, la entonación, la inflexión o el énfasis indicadores, y además todas las claves visuales (expresiones, gestos, actitud y repertorio personales, predominantemente inconscientes; había que eliminar todo esto (lo que podía entrañar ocultamiento total de la propia persona y despersonalización total de la propia voz, teniendo que llegar incluso a servirse de un sintetizador de voz electrónico) con objeto de reducir el habla a las puras palabras. Sólo con este género de habla groseramente artificial y mecánica (bastante parecida a la de los ordenadores de la serie de televisión, Star Trek) podía estar uno plenamente seguro, con los pacientes más sensibles, de que padecían afasia de verdad.
¿Por qué todo esto? Porque el habla (el habla natural) no consiste sólo en palabras. Consiste en expresión (una manifestación externa de todo el sentido con todo el propio ser), cuya comprensión entraña infinitamente más que la mera identificación de las palabras. Ésta era la clave de aquella capacidad de entender de los afásicos, aunque no entendiesen en absoluto el sentido de las palabras en cuanto tales. Porque aunque las palabras, las construcciones verbales, no pudiesen transmitir nada, por si mismas, el lenguaje hablado suele estar impregnado de «tono», engastado en una expresividad que excede lo verbal... y es esa expresividad, precisamente, esa expresividad tan profunda, tan diversa, tan compleja, tan sutil, lo que se mantiene intacto en la afasia, aunque desaparezca la capacidad de entender las palabras. Intacto... y a menudo más: inexplicablemente potenciado...
Esto es algo que captan claramente (con frecuencia del modo más chocante o cómico o espectacular) todos los que trabajan o viven con afásicos: familiares, amistades, enfermeras, médicos. Puede que al principio no nos fijemos mucho pero luego vemos que ha habido un gran cambio, casi una inversión, en su comprensión del habla. Ha desaparecido algo, está destruido, no hay duda... pero hay otra cosa, en su lugar inmensamente potenciada de modo que (al menos en la expresión cargada de emotividad) el paciente puede captar plenamente el sentido aunque no capte ni una sola palabra. Esto, en nuestra especie “Homo loquens”, parece casi una inversión del orden habitual de las cosas: una inversión, y quizás también una reversión a algo más primitivo y más elemental.
De ahí la sensación que yo tengo a veces, que tenemos todos los que trabajamos en estrecho contacto con afásicos, de que a un afásico no se le puede mentir. El afásico no es capaz de entender las palabras, y precisamente por eso no se le puede engañar con ellas; ahora bien, él lo que capta lo capta con una precisión infalible, y lo que capta es esa expresión que acompaña a las palabras, esa expresividad involuntaria, espontánea, completa, que nunca se puede deformar o falsear con tanta facilidad como las palabras…
Comprobamos esto en los perros, y los utilizamos muchas veces con este fin, para desenmascarar la falsedad, o la mala intención, o las intenciones equívocas, para que nos indiquen de quién se puede uno fiar, quién es íntegro, quién es de confianza, cuando, debido a que somos tan susceptibles a las palabras, no podemos fiarnos de nuestros instintos.
Y lo que un perro es capaz de hacer en este campo, son capaces de hacerlo también los afásicos, y a un nivel humano y inconmensurablemente superior. “Se puede mentir con la boca”, escribe Nietzsche, “pero la expresión que acompaña a las palabras dice la verdad”. Los afásicos son increíblemente sensibles a esa expresión, a cualquier falsedad o impropiedad en la actitud o la apariencia corporal. Y si no pueden verlo a uno (esto es especialmente notorio en el caso de los afásicos ciegos) tienen un oído infalible para todos los matices vocales, para el tono, el timbre, el ritmo, las cadencias, la música, las entonaciones, inflexiones y modulaciones sutilísimas que pueden dar (o quitar) verosimilitud a la voz de un ser humano.
En eso se fundamenta, pues, su capacidad de entender… Entender, sin palabras, lo que es auténtico y lo que no. Eran, pues, las muecas, los histrionismos, los gestos falsos y, sobre todo, las cadencias y tonos falsos de la voz, lo que sonaba a falsedad para aquellos pacientes sin palabras pero inmensamente perceptivos. Mis pacientes afásicos reaccionaban ante aquellas incorrecciones e incongruencias tan notorias, tan grotescas incluso, porque no los engañaban ni podían engañarlos las palabras.
Por eso se reían tanto del discurso del Presidente.
"El hombre que confundió a su mujer con un sombrero"
Guardado por Porsela a las 18:47 2 secretos
Crímenes perfectos
24 de octubre de 2005
Sentiste alguna vez lo que es tener el corazón roto
Sentiste a los asuntos pendientes volver hasta volverte muy loco
Si resulta que sí, si podrás entender lo que me pasa a mí esta noche
Ella no va a volver y la pena me empieza a crecer, adentro
La moneda cayó por el lado de la soledad y el dolor
Todo lo que termina, termina mal, poco a poco
Y si no termina se contamina más y eso se cubre de polvo
Me parece que soy de la quinta que vio el mundial 78, me tocó crecer viendo a mi alrededor paranoia y dolor
La moneda cayó por el lado de la soledad otra vez
No me lastimes con tus crímenes perfectos, mientras la gente indiferente se da cuenta
De vez en cuando, solamente sale afuera la pena real
Si resulta que sí, si podrás entender lo que me pasa a mí esta noche
Ella no va a volver y la pena me empieza a crecer, adentro
La moneda cayó por el lado de la soledad y el dolor
La moneda cayó por el lado de la soledad otra vez
La moneda cayó por el lado de la soledad.
Guardado por Porsela a las 23:35 4 secretos
Etiquetas: Música
Viaje de fin de curso
22 de octubre de 2005
El "niño" me sacó 12 €, le compré las cañas de crema... pero es que no me pude resistir a sus técnicas de márketing.
Guardado por Porsela a las 00:42 0 secretos
Amiga mía...
16 de octubre de 2005
Amiga mía,
sobresaltaron tu instinto con dolor
y despertó
Te abrazó la ilusión
temerosa de mutilación
Aquí y allí, hacia el encuentro, casi a ciegas... desesperada
Hijo de la búsqueda
hijo del amor
hijo de la ilusión
...
hijo de la suerte
Cómo contarte, amiga mía,
Como lluvia en nube de agua
Como semilla en vientre fértil
Como flor en árbol de primavera
Como llamada desde la desesperanza
...
Tu mañana te lo traerá
Como la noche te trae el sueño
Cómo decirte, amiga mía,
También te espera
Su "mamá" tiene tu cara
Su tranquilidad tu regazo
Su nana tu voz
Cómo ayudarte, amiga mía,
No sufras la búsqueda
Está en paz
Sabe que el camino es sólo uno
Hijo de tu corazón
Guardado por Porsela a las 02:02 2 secretos
Anzuelo profundo
12 de octubre de 2005
Guardado por Porsela a las 23:14 2 secretos
Me gusta (I)
11 de octubre de 2005
- Cuando se pone serio.
- Pintarme las pestañas de abajo.
- Conducir de casa-niña a mi casa.
- Abrazar mi almohada.
- Que ella me lleve la cena en una bandeja.
- Ponerme en casa las camisetas del revés.
- Leer en la cama.
- Acostarme tarde y levantarme tarde.
- Enamorarme a primera vista de algo bonito y que me lo pueda comprar.
- El frío.
- Que me cuente las pecas.
- Los usuarios que sonríen.
- La sensación después de un buen examen.
- Las películas de infidelidades.
- El pan con mantequilla.
- Subirme a las sillas, a los muros...
- El Cola-Cao.
- Morder.
- Que me prepare el desayuno.
- Sacar buenas notas.
- Iñaki Gabilondo.
- Dormir con él.
- Ver una buena película y llorar.
- Pensar en cómo resolver el mundo.
- Las clases de inglés.
- Soñar cómo resolver mi vida.
- Viajar por libre.
- Que me vaya a buscar a la salida.
- ...
Guardado por Porsela a las 18:11 1 secretos
Cambio
9 de octubre de 2005
Guardado por Porsela a las 10:24 0 secretos
Sencillez
8 de octubre de 2005
Después de una pacífica coexistencia durante años, la tienda Amati decidió poner un cartel en la puerta que decía: "Hacemos los mejores violines de Italia". La tienda Guarneri, para no ser menos, puso otro cartel proclamando: "Hacemos los mejores violines del mundo". Finalmente, la familia Stradivarius puso su propio cartel: "Hacemos los mejores violines de esta manzana".
Guardado por Porsela a las 15:42 0 secretos
Destronadas del amor... y de la vida
2 de octubre de 2005
Y no, que no. Que no puede seguir siendo.
Siglo XXI, Constitución, Derechos Humanos, País Desarrollado, Era del DVD, Ley contra la Violencia de Género, Internet, Píxeles, Cuerpos de Seguridad Especializados, Mujeres que denuncian...
Y no, que no sirve de nada. Que sigue siendo. Y que no puede seguir siendo.
Para los ellos que todavía viven en cuevas, que no entienden ni las señales de humo y que cazan corazones sin flecha del amor... nada de esto sirve.
Para las ellas que cuando dicen "te quiero" firman su sentencia, que cuando huelen su colonia huelen el miedo y que en vez de príncipe tuvieron verdugo... nada de esto es suficiente.
Denuncia, orden de alejamiento, cárcel, permiso, casa de acogida...
Y no, que no es suficiente.
Los que producimos esta película de terror tenemos que lograrlo, tenemos que conseguir cambiar el guión.
Soluciones. Para que sirva de algo. Para que no siga siendo.
Por ellas.
Guardado por Porsela a las 23:53 0 secretos
El niño pequeño
29 de septiembre de 2005
Una leonita sabia llamada Ana me contó un día este cuento…
Una mañana, la maestra dijo:
- Hoy vamos a hacer un dibujo.
Le gustaba dibujar y podía hacer de todo: vacas, trenes, pollos, tigres, leones, barcos. Sacó entonces su caja de lápices y empezó a dibujar, pero la maestra dijo:
- ¡Esperen, aún no es tiempo de empezar!. Aún no he dicho lo que vamos a dibujar. Hoy vamos a dibujar flores.
- ¡Qué bien! - pensó el niño.
Le gustaba hacer flores y empezó a dibujar flores muy bellas con sus lápices violetas, naranjas y azules. Pero la maestra dijo:
- ¡Yo les enseñaré cómo, esperen un momento!
Y tomando una tiza, pintó una flor roja con un tallo verde. Ahora – dijo la maestra – pueden comenzar.
El niño miró la flor que había hecho la maestra y la comparó con las que él había pintado. Le gustaban más las suyas, pero no lo dijo. Volteó la hoja y dibujó una flor roja con un tallo verde, tal como la maestra lo indicara.
Otro día, la maestra dijo:
- Hoy vamos a modelar con plastilina.
- ¡Qué bien! - Pensó el pequeño.
Le gustaba la plastilina y podía hacer muchas cosas con ella: víboras, hombres de nieve, ratones, carros, camiones; y comenzó a estirar y a amasar su bola de plastilina. Pero la maestra dijo:
- ¡Esperen, aún no es tiempo de comenzar!. Ahora – dijo la maestra – vamos a hacer un plato.
- ¡Qué bien! - Pensó el pequeño.
Le gustaba modelar platos y comenzó a hacerlos de todas formas y tamaños. Entonces la maestra dijo:
- ¡Esperen, yo les enseñaré cómo! – Y les mostró cómo hacer un plato hondo. –Ahora ya pueden empezar.
El pequeño miró el plato que había hecho la maestra, y luego los que él había modelado. Le gustaban más los suyos, pero no lo dijo. Sólo modeló otra vez la plastilina e hizo un plato hondo, como la maestra indicara.
Muy pronto el pequeño aprendió a esperar que le dijeran qué y cómo debía trabajar, y a hacer las cosas iguales a las de la maestra. No volvió a hacer nada él sólo.
Pasó el tiempo, y sucedió que el niño y su familia se mudaron a otra ciudad, donde el pequeño tuvo que ir a otra escuela. Esta escuela era más grande y no había puertas al exterior a su salón. El primer día de clase, la maestra dijo:
- Hoy vamos a hacer un dibujo.
- ¡Qué bien! – pensó el pequeño, y esperó a que la maestra dijera lo que había que hacer; pero ella no dijo nada. Sólo caminaba por el aula, mirando lo que hacían los niños. Cuando llegó a su lado, le dijo:
- ¿No quieres hacer un dibujo?
- Sí – contestó el pequeño –. Pero: ¿qué hay que hacer?
- Puedes hacer lo que tú quieras – dijo la maestra.
- ¿Con cualquier color? – preguntó el niño.
- ¡Con cualquier color! – respondió la maestra. Si todos hicieran el mismo dibujo y usaran los mismos colores, ¿cómo sabría yo lo que hizo cada cuál?
El niño no contestó nada, y bajando la cabeza dibujó una flor roja con un tallo verde.
Guardado por Porsela a las 20:02 1 secretos
Arturo y Clementina
21 de septiembre de 2005
Guardado por Porsela a las 01:07 4 secretos
Etiquetas: Cuentos
Princesas
18 de septiembre de 2005
Guardado por Porsela a las 23:05 1 secretos
Dolor de amistad rota
17 de septiembre de 2005
Pero a mi me gusta tu nuevo corte, me recuerda cuando nos conocimos...
Guardado por Porsela a las 11:52 0 secretos
Última esperanza
15 de septiembre de 2005
Este es para Antoine, que me descubrió a Maitena un bonito día en aquel “lo nuestro”.
Y como siempre dice ella (mi ella): “lo prometido es deuda”… Pero dejen que me quite poquito a poco…
Guardado por Porsela a las 21:36 0 secretos
Existencialismo
11 de septiembre de 2005
Y a sabiendas de esta inevitable, amenazante y anunciada soledad, que seguro me abrazará algún día o este mismo, no quiero sentirla mientras tanto…
¿A quién le grito ya? ¿A quién me abrazo en auxilio? ¿A quién me descubro? Y al mismo tiempo salvaguardo mi marca, y al mismo tiempo mantengo intacto mi orgullo, mi única fuerza para no caer... ¿Quién está dispuesto, en este mundo, en este conjunto de intereses tan individuales? ¿Quién podría llegar, sin llamada previa, quien podría utilizar su fuerza para saberlo, para estar dispuesto, para convencerme, para lograrlo, para liberarme de esta sensación que me atrapó y no me quiere soltar ya?
¿Qué tipo de héroe, o antihéroe se dedicaría a algo así? ¿Existe, está? ¿De qué si no me quieren salvar? ¿Qué me quieren dar? Yo sólo necesito que me liberen de la sensación de la última, inevitable, amenazante soledad…
¿Cómo llegaste a instalarte en mí? ¿Cómo me apartas de lo que más quiero? Yo que quiero huir de ti, soledad, y eres tú, la que consigues apartarme de todo, y tenerme sólo para ti.
Aislada, perdida, sin fuerzas, a oscuras, ¿cómo encuentro el camino, cómo sé dónde está la salida?, para volver a todo lo demás, para encontrar lo que de verdad amo y anhelo, lo que recuerdo, lo que sé que existe y en algún lugar se encuentra, esperándome… Y si tanto me pertenece de verdad, si sin mí no puede ser, si todo eso es eso conmigo y no lo es sin mí… por qué no viene a buscarme, por qué no me encuentra, por qué no me enseña el camino, por qué no me entiende…
Y si nunca llega, y si me abandona finalmente, para siempre, si se olvida de mi, si ya no importo, si todos somos prescindibles, qué será de mí. Envuelta en la soledad para siempre, insoportable, consumida, enloquecida, rendida de buscar, resignada. O fuera, herida, agotada de tanta lucha para lograrlo, con miles de corazas alrededor que tuve que construirme, despojada ya de toda necesidad de encontrar algo fuera para no desfallecer, fuerte para siempre, fría, impasible, dura e insensible… para qué entonces…
Nota de la autora: prometo que en el próximo pongo un chiste. Es lo que hacen las noches de conversación, las crisis de fe, las preguntas sin respuestas…
Guardado por Porsela a las 20:34 0 secretos
EGOlpes (by Freud)
8 de septiembre de 2005
2. Demostración de Darwin de que el ser humano era un animal que, como los demás, formaba parte de la naturaleza.
3. Demostración de que el yo humano no es el amo y señor de su propia casa: psicoanálisis.
Guardado por Porsela a las 13:37 1 secretos
FIGURA 7.4.
6 de septiembre de 2005
Este es para Víctor, que le gusta pensar.
Guardado por Porsela a las 20:59 2 secretos
CAPÍTULO 7 De jarrones y perfiles
2 de septiembre de 2005
Guardado por Porsela a las 23:46 0 secretos



